lunes, 16 de diciembre de 2013

El Hobbit: la Desolación de Smaug - 'Volvemos a la Tierra Media, esta vez para quedarnos'







Titulo Original: The Hobbit: the desolation os Smaug
Año: 2013
Duración: 160 minutos
País: Estados Unidos
Director: Peter Jackson
Guión: Philippa Boyens, Fran Walsh, Peter Jackson, Guillermo del Toro (Novela: J.R.R. Tolkien)
Música: Howard Shore
Reparto: Martin Freeman, Ian McKellen, Richard Armitage, James Nesbitt, Aidan Turner, Graham McTravish, Jed Brophy, Stephen Hunter, Ken Stott, John Callen, Adam Brown, Dean O’Gorman, William Kircher, Peter Hambleton, Mark Hadlow, Evangeline Lilly, Orlando Bloom, Lee Pace, Sylvester McCoy, Cate Blanchett, Mikael Persbrandt, Luke Evans, Stephen Fry, Ryan Gage
Premios: 2013: Satellite Awards: nominada a Mejor Cancion Original




Tras haber conseguido cruzar exitosamente las montañas, Thorin y su compañía deben pedir ayuda a un poderoso extraño antes de adentrarse en el Bosque Mirkwood, que está cargado de sorpresas y peligros. Además, su mago no irá con ellos, por lo que deben de ser doblemente precavidos. Bilbo Bolson, por su parte, sigue en deuda con los enanos, y este contrato solo terminará si consiguen llegar al asentamiento humano de Ciudad del Lago. No obstante, la misión del grupo es lo más importante para todos: deben ser capaces de  completar su viaje a la Montaña Solitaria, donde Baggins debe buscar la puerta que le de acceso al tesoro del dragón Smaug.


Cuando el año pasado, por estas fechas, salía del cine de ver ‘El Hobbit: un viaje inesperado’, soñando y sintiendo que había disfrutado, una vez más y como una enana, de la fantástica Tierra Media que Tolkien creo para nosotros y que Peter Jackson supo plasmar tan bien en el cine, había un pensamiento que revoloteaba por mi cabeza: ¿Cómo voy a esperar tanto tiempo para ver la siguiente? ¿Para ver como continúa todo? Pero aquí estamos, un año después, que se ha pasado en un suspiro, volviendo a soñar con la Tierra Media, y disfrutando, aun más si cabe, de todo lo que he visto y sentido. He leído criticas, también las leí entonces, y estaba en puntos de acuerdo con ellos, pero en la gran mayoría, disentía, porque a mi simplemente me encanto. Alguna traba se le podía poner, pero era tan minima, que apenas se notaba en el plano general. Esta aun es más redonda que aquella que ya disfrutamos hace un año. Una perfecta continuación que, seguro, tiene un perfecto final con la tercera.

La acción se sitúa justo en el punto donde acabo la primera. Han conseguido huir de los orcos, por los pelos, pero estos aun siguen tras ellos. Es por eso que tiene que seguir huyendo a través de la Tierra Media camino de Erebor. Pasaran por la casa de Beorn, el cambia pieles; atravesando el Bosque Negro, con los imprevisibles elfos; y terminando en Ciudad del Lago, con Bardo y su familia. El fin esta cerca, al igual que la montaña. ¿Estan preparados para enfrentarse a Smaug? ¿Lograran acabar con él o endafarle aun más?

Muchos criticaban de la anterior que se alejaba mucho del espíritu de la trilogía de ‘El Señor de los Anillos’,
pero es lógico que así fuera, ya que una historia no tiene nada que ver con la otra. Quizás el tema en si era el mismo, al fin y al cabo, ir en busca de algo, sufriendo aventuras por el camino, con un destino en común, pero todo lo demás en completamente diferente: el tono de la historia, los personajes, los escenarios…imposible comparar. Cada una tiene su propia alma, y cada una es perfecta a su manera. Ahora, esta segunda parte si que se acerca más a lo que ya vimos en la trilogía, más oscura, mas seria, con el toque humorístico de los enanos, como tiene que ser, pero contrarrestando esos puntos cómicos con otros mas dramáticos, que dotan de mayor seriedad a la historia. Esta totalmente equilibrado en ese sentido. En esta película ya vemos muchas mas escenas y situaciones que en el libro no están, extraídas de los apéndices de El Señor de los Anillos, escenas que yo temía mucho, pero que, después de verlas, creo que están perfectamente en consonancia con el resto de la historia, además de que nos explican cosas que, de otra manera, no se podía llegar a saber (salvo para aquellos que se lo hayan leído).

Visualmente sigue siendo perfecta, quizás en esta se vea aun mejor,y no por el 3D que sigue siendo maravilloso, de esos geniales que se ven poco, sino que hay basntantes mas escenas de acción que en la primera, muy bien rodadas, claras, coreografiadas muy correctamente, y, aunque sabemos que el CGI esta presente durante mucho tiempo en el metraje, no se aprecia apenas la diferencia entre lo que es real y la imagen que genera el ordenador. Esta tan detallado, tan limado todo, que hace que todo parezca real, incluido ese dragón que en cualquier momento sale de la pantalla y sentarse a tu lado. Esta muy cuidado, recreado con mucho trabajo, sin duda, y eso es de agradecer. Mención aparte tiene los maravillosos paisajes de Nueva Zelanda que una vez más nos dejan disfrutar. Pequeñas maravillas de la naturaleza que, al menos una vez en la vida, deberían dejarnos disfrutar en persona. Efectos especiales de diez, sin duda, y son merecedores de alguna clase de distinción. Todo lo que conlleva el apartado técnico de la película es simplemente perfecto. Y cualquiera estará de acuerdo en ello, incluso los más reacios.

No voy a hablar de nuevo de los personajes de la cinta, al menos los que ya estaban, porque ya hable de ellos en la critica de ‘El Hobbit: un viaje inesperado’; lo que si diré es que sigo adorando a todos y a cada
uno de ellos, porque cada uno se ha hecho con su personaje de igual manera que los actores hicieron en ‘El Señor de los Anillos’. Martin Freeman sigue estando brillante, al igual que Richard Armitage con su papel de Thorin, que además en esta película evoluciona, de una manera que quizás haga temer lo peor. Y es innegable que Ian McKellen fue, es y será siempre Gandalf. Con respecto a los demás enanos, nunca llegue a imaginarlos como Peter Jackson nos los ha mostrado, para nada, pero es un punto a su favor, porque son aun más atractivos que los que estaban en mi cabeza. Esta vez hay nuevos personajes, nuevos que aparecen en el libro, viejos amigos que no aparecen pero que da gusto verlos, y algunas creaciones propias.

Empiezo diciendo que quiero más Beorn. Se que en el libro no sale apenas mucho (en la tercera ayudará), pero es que Mikael Persbrandt me tiene enamorada desde que le vi en ‘El Hipnotista’, es algo ya subjetivo. Lee Pace tiene más protagonismo con su papel de Thranduil, un personaje serio y calculador que sabe recrear a la perfección. Después tenemos a su hijo, Legolas, Orlando Bloom, al que todos conocemos y adoramos (si, sed sinceros, le queréis), y que en esta ocasión nos vuelve a demostrar que ese papel estaba hecho a medida para él. Eso si, le vemos más ágil y demás (brutales las escenas de lucha), será porque es más joven. Continuando con los elfos, tenemos a la nueva adquisición, la nueva, Tauriel, interpretada por Evangeline Lilly. Sabemos que a Tolkien lo de los personajes femeninos no iban con él, que en sus historias había mas bien pocos (aunque importantes a veces, mirad a Eowyn), es por eso que decidieron crear uno nuevo. Muchos tenían miedo (yo incluida), de que se creara como interés amoroso de Legolas. Gracias a Dios no es así, aunque el experimento resulta algo raro. No es un personaje imprescindible en la historia, pero o estoy a gusto con él, con su personalidad, y con el buen hacer de la actriz, dicho sea de paso. Para nada es una Arwen. Y por ultimo hablar de Bardo. Muchos decían que quizás se caería en el error de hacerle como una copia de Aragorn, pero creo que para nada es así. Luke Evans dota de personalidad propia al personaje, quizás con semejanzas hacia Aragorn, pero eso es por la naturaleza de los hombres, al fin  al cabo. Bardo es Bardo, y ya esta. Luke Evans esta estupendo, dicho sea de paso.

Por ultimo, voy a hablar de lo que quizás mas escama en todo esto, y no porque este mal, para nada. Veo
un gran error que aquí, en España, vendan la película con el nombre de Benedict Cumberbatch como cabeza de cartel, cuando realmente nosotros no le vemos por ningún lado. Cierto que es el Nigromante, y también hizo captura de movimientos para hacer de Smaug (que si, esta bien, pero no es la misma captura que se hace con Andy Serkis y Gollum, tan detallada, tan perfecta, tan poco reconocida, y que tanto echo de menos en esta parte), pero el punto fuerte de su actuación esta en la voz de Smaug. En España eso no lo podemos escuchar, esta doblado, habrá que esperar a la versión original para disfrutar de ello. Eso si, el doblador hace un trabajo realmente impresionante, y creo que hace que nos olvidemos un poco de Ben, y mira que eso es complicado.

Película perfecta para mi, que se que no es perfecta, pero no me importa, porque me hace soñar de nuevo con ese maravilloso mundo que adoro, y que me hace volver a comerme las uñas durante un año entero para ver el desenlace; desenlace por otra parte que se que será duro por algunas de las cosas que pasaran, pero bueno, no nos cogerá por sorpresa. Los fans de Tolkien pueden estar orgullosos, Peter Jackson ha vuelto a hacerlo.




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