martes, 22 de enero de 2019

Limpiando el disco duro (1)


Me estreno hoy en esta sección porque, como ya dijo Vero en su día, ¿quién no acumula películas en su disco duro durante años y años sin verlas? Pues yo me he puesto de proposito este año el acabar con ellas, y espero cumplirlo. Pero por el camino quiero hablaros de ellas, por supuesto, y así comprobar si opinamos lo mismo de ellas o no.

Para hoy, os dejo con tres cintas. ¿Intrigados?






The Neon Demon







Francia, 2016; Duración: 117 minutos; Director: Nicolas Winding Refn; Guion: Nicolas Winding Refn, Mary Laws, Polly Stenham; Música: Cliff Martinez; Reparto: Elle Fanning, Karl Glusman, Jena Malone, Bella Heathcote, Abbey Lee, Desmond Harrington, Christina Hendricks, Keanu Reeves, Charles Baker, Jamie Clayton, Stacey Danger
Género: terror, thriller

Sinopsis: Jesse es una chica que llega a Los Angeles, California, para hacer su sueño realidad: convertirse en supermodelo. Pero su juventud y belleza despertará al demonio, y se verá atrapada en un peligroso mundo de envidias y celos en el que las modelos están dispuestas a todo para triunfar.


Lo mejor: no voy a negar que, visualmente, es bastante interesante. El juego que se trae con los colores es bastante atractivo, y está muy bien planteada.

Lo peor: pues que el uso de la cámara y las luces no lo es todo en una película, y ciertamente esta no tiene nada más interesante. La historia que cuenta, dentro de que yo no esté demasiado puesta en el mundo de la moda, y sea algo de lo que paso olímpicamente, me ha resultado pesado y muy pedante. Quizás si lo hubiesen hecho de otra manera, con otros medios o por otros caminos, incluso a mi me hubiese resultado interesante, pero ni con esas. Me ha parecido aburrida hasta el extremo, y es que eso de que se tire media hora, en un mismo plano fijo, apuntando a nada interesante, como que no me inspira. Ni siquiera la actriz protagonista me ha resultado atractiva o interesante, y mirad que creo que Elle Fanning es una chica con talento, pero creo que aquí esta pasada de vueltas. Tampoco me van a enseñar nada nuevo sobre las rivalidades del mundo de la moda, por mucho que le metan luces de neón por todos los rincones. Muy fallida.

Conclusión: es demasiado pretenciosa para mi gusto, quizás es que yo no sepa valorar estas cosas, o que se yo, el caso es que no me ha gustado nada. No te la recomiendo, desde luego, ahora bien, si quieres comprobar por ti mismo de que va la cosa, hazlo bajo tu responsabilidad (pero a mí no me mires)


Whiplash


EEUU, 2004; Duración: 103 minutos; Director: Damien Chazelle; Guion: Damien Chazelle; Música: Justin Hurwitz; Reparto: J.K. Simmons, Miles Teller, Melissa Benoist, Paul Reiser, Austin Stowell, Jayson Blair, Kavita Patil, Kofi Siriboe, Jesse Mitchell, Michael D. Cohen, Tian Wang
Género: drama

Sinopsis: El objetivo de Andrew Neiman (Miles Teller), un joven y ambicioso baterista de jazz, es triunfar en el elitista Conservatorio de Música de la Costa Este. Marcado por el fracaso de la carrera literaria de su padre, Andrew alberga sueños de grandeza. Terence Fletcher (J.K. Simmons), un profesor conocido tanto por su talento como por sus rigurosos métodos de enseñanza, dirige el mejor conjunto de jazz del Conservatorio. Cuando Fletcher elige a Andrew para formar parte del grupo, la vida del joven cambiará


Lo mejor: está claro que lo mejor que tiene esta cinta es J.K. Simmons, porque si os soy sinceros, me encantan los personajes que son un poco hijos de puta (hablando claro y mal), y él actor lo hace a la perfección. El tramo final si que me ha gustado, ese duelo entre profesor y alumno, y es que me encantan los solos de batería, que le vamos a hacer, y ahí si que disfrute de lo que veía.

Lo peor: pues que no me ha resultado tan interesante como creía. Tampoco es que tuviese unas expectativas muy altas para con ella, pero que se yo, un poco más interesante. Aunque sea corta, a veces se me hizo pesada, supongo que será porque el Jazz no es un género que a mi me guste especialmente. La historia es muy típica, y desde luego sabes perfectamente por donde van a ir los tiros en cada momento. El chico protagonista, Miles Teller, nunca me ha hecho mucha gracia (vamos, que no me gusta demasiado) y en esta película no hace nada porque eso cambie, al revés, su personaje es odioso, y eso no me ayudo a la hora de congeniar con la película. Por no hablar de ciertas tramas que son tan extrañas e inverosímiles, que me descuadraban un tanto, sobre todo porque el resto de la película es bastante cuadriculada. También hay tramas, como la de la chica, que están metidas con calzador, como para que nos demos cuenta de que el chico este intenta hacer vida fuera del conservatorio.

Conclusión: una cosa os voy a decir, sin ningún tipo de miedo: no me arrepiento de haberla visto tan tarde; a decir verdad, si no la hubiese visto, tampoco pasaría nada. No es mala, desde luego, pero tampoco creo que sea una película suficientemente buena como para estar nominada a los Oscars, sobre todo porque ese año hubo cintas mejores que se quedaron fuera. Pero bueno, ya sabemos que todos los años hay alguna infiltrada.


Los impostores
(Matchstick Men)


EEUU, 2003; Duración: 120 minutos; Director: Ridley Scott; Guion: Nicholas Griffin, Ted Griffin; Música: Hans Zimmer; Reparto: Nicolas Cage, Sam Rockwell, Alison Lohman, Bruce McGill, Bruce Altman, Melora Walters, Jenny O’Hara, Steve Eastin, Sheila Kelley, Tim Kelleher
Género: comedia, drama

Sinopsis: Roy (Nicolas Cage) y Frank (Sam Rockwell) son dos estafadores de poca monta que se dedican a vender artilugios para filtrar el agua. Los compradores están dispuestos a pagar diez veces lo que valen para conseguir falsos premios (coches, joyas, vacaciones en el extranjero) que nunca reciben. La vida de Roy es más bien problemática: padece agorafobia, es un maníaco compulsivo y carece de relaciones personales; a veces, no tiene más remedio que visitar a un psicoanalista (Bruce Altman). Gracias a la terapia que sigue, se entera de que tiene una hija adolescente (Lohman), cosa que nunca había querido confirmar; pero resulta que ella quiere conocerlo. Al principio, la aparición de la chica perturba la ordenada rutina de su neurótico padre, pero poco a poco, Roy empieza a disfrutar de una relación que nunca había soñado tener.


Lo mejor: para empezar, su pareja protagonista. Soy muy fan de Sam Rockwell y de Nicolas Cage, me parecen unos actores geniales (más Rockwell, eso sí), y me llamaba la atención ver una película donde ambos trabajen juntos; sus estilos son muy peculiares, y juntos pueden ser aun mejor. La química que tienen es mas que obvia, y las replicas que se dan el uno al otro son muy naturales, y, porque no decirlo, divertidas. Ambos personajes están genial construidos (sobre todo el de Nicolas Cage) y son geniales, sin más. La historia, aunque sea típica, está bien, sobre todo porque la cinta en si es muy ágil y amena, y no te da demasiado tiempo a aburrirte entre escenas. Tiene algún giro de guion interesante que puede que no veas venir.

Lo peor: no deja de ser un poco cliché de las películas de este estilo, de este género, y sobre todo, del tema que nos están contando, y puedes llegar a intuir cosas que luego suceden, pero vamos, poco más que decir: te da lo que te promete de antemano y eso ya está bien.

Conclusión: yo os la recomiendo bastante, creo que, dentro de lo que cabe, es una película muy divertida y entretenida. Además, si eres fan de Nicolas Cage y Sam Rockwell por separado, imagínatelos a los dos en una cinta, porque oye, ambos son bastante peculiares. Por ellos yo lo haría.


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