lunes, 28 de noviembre de 2016

Breves reseñas de noviembre




Llego por los pelos a las mini-reseñas de este mes. Me sabía mal dejar un mes sin hacer, así que dejaré sólo 5 títulos (no por haber visto menos películas, si no por haber tenido poco tiempo esta semana para escribir). ¡A ver que os parecen! Intentaré volver con las habituales el mes que viene ;)




Trolls



EEUU, 2016; Duración: 93 min., Director: Mike Mitchell, Guion: Erica Rivinoja, Música: Christophe Beck, Reparto: Animación.
Género: animación, fantástico, aventuras.

Sinopsis: Conocidos por sus pelos de colores, locos y mágicos, los Trolls son las criaturas más felices y alegres que irrumpen en el mundo de la canción. Pero su mundo de arco iris y cupcakes cambiará para siempre cuando su líder Poppy debe embarcarse en una misión de rescate que la llevará muy lejos del único mundo que siempre ha conocido.


Lo mejor: ya sabéis que me pierde prácticamente todo el cine de animación y que pocas películas me pierdo. “Trolls” no fue la excepción. No sabía si iba a ser muy azucara para mí o no, pero al final me lo pasé genial. Es tan optimista y destila tan buen rollito que es difícil no quererla :P
Tiene un guion currado e interesante, muy ameno. Y la vuelta que se quiere dar a los cuentos tradicionales me gustó mucho. De forma ingeniosa, y con un punto de ironía sobre ellos (siguiendo la línea de la compañía, como ya hizo con “Shrek”).
Además, los personajes están bien construidos y son muy atractivos. Todos ellos. Son un amor. Y muy graciosos, hay muchas situaciones para reírse mucho.
La calidad de la animación muy buena. Tanto el diseño de los personajes como el color y la animación es genial.
La BSO muy bailable y del corte de la cinta, le pega totalmente.

Lo peor: quizás, muy almibarada para muchos (sobredosis de purpurina). Puede que también muy cantarina para otros. Y a unos cuantos padres que lleven a niños quizás no les entusiasme… pero poco más.

Conclusiones: yo nunca jugué con estos muñecos (aunque recuerdo que mi prima, mayor que yo, si tenía algunos), así que no tenía ninguna morriña especial y no sabía cómo resultaría la película. Y salí encantada de verla, es tan ‘buenrrollera’, alocada y divertida, que sales de verla viendo el mundo más rosa y de mejor humor.




Infierno azul
(The Shallows)



EEUU, 2016; Duración: 87 min., Director: Jaume Collet-Serra, Guion: Anthony Jaswinski, Música: Marco Beltrami, Reparto: Blake Lively, Óscar Jaenada, Brett Cullen, Sedona Legge, Janelle Bailey, Angelo Josue Lozano Corzo, José Manuel Trujillo Salas, Diego Espejel, Pablo Calva.
Género: thriller, supervivencia.

Sinopsis: Nancy (Blake Lively) es una joven que trata de superar la pérdida de su madre. Un día, practicando surf en una solitaria playa mexicana se queda atrapada en un islote a sólo cien metros de la costa. El problema está en que un enorme tiburón blanco se interpone entre ella y la otra orilla.


Lo mejor: es corta y te mantiene entretenido todo el metraje, viendo si el tiburón matará a la chavala o si lo matarán a él.
Soy fan de la gaviota de la roca. Muy fan.
No sé dónde han ido a grabarla, pero yo también quiero ir a esa magnífica playa… me quedaré en la orilla y ya está.

Lo peor: no tiene nada especial, como esta película hay muchas. Más logradas, menos… pero igual de originales.
¿Por qué en estas películas el tiburón se empecina tantísimo en comerse a un miserable humano, con el que no tienen ni para un diente? Más teniendo en cuenta que normalmente se ha zampado ya a medio casting y algún que otro animal. Es la eterna pregunta de este género… XD

Conclusiones: típica cinta de tiburón que busca comerse al protagonista (en Syfy hacen doscientas al año, pero con muchísimos peores efectos especiales). No tiene nada especial o diferente, pero está bien hecha y entretiene. ¿Y acaso se le pide algo más a estas películas?




Gritos de muerte
(Dead Birds)



EEUU, 2004; Duración: 91 min., Director: Alex Turner, Guion: Simon Barrett, Música: Peter Lopez, Reparto: Henry Thomas, Nicki Lynn Aycox, Isaiah Washington, Michael Shannon, Patrick Fugit, Mark Boone Junior, Muse Watson.
Género: terror, western, sobrenatural.

Sinopsis:
Durante la Guerra Civil Americana, un grupo de criminales se refugia en una casa abandonada, sin sospechar nada de lo que les espera. Aislada y aparentemente vacía, la casa es cualquier cosa menos segura. De noche, y bajo una terrible tormenta, cada miembro del grupo empieza a tener visiones de las atrocidades que ocurrieron dentro de la casa, dejándola maldita para siempre. Mientras el pánico se extiende entre todos y las fuerzas sobrenaturales empiezan a manifestarse, comienzan a atacarse unos a otros, y a despertar la ira de las almas atrapadas entre esas paredes.



Lo mejor: a mí me resultó entretenida, tiene algún que otro fantasma chulo, un pelín de gore, una casa encantada guay y vaqueros. Ese punto original de estar situada en el oeste y usar decorados de la época (mansión encantada incluida) le da un aspecto diferente e interesante. Vaya, que la idea en un principio estaba bien.
Y me ha hecho gracia ver a Mark Boone Junior (“Hijos de la anarquía”) y a Michael Shannon (“Boardwalk Empire”).

Lo peor: pero… aunque el entorno es nuevo, usar el oeste americano y a unos forajidos, en el fondo la historia de casas encantadas es la de siempre. No utilizan a su favor ninguna baza de sus personajes, que se supone son pistoleros, ni del entorno. Y pasarían perfectamente por un grupo de adolescentes disfrazados de vaqueros… una lástima.
Los sustos son también bastante previsibles. Y los efectos no son nada del otro mundo.
Los actores tampoco dicen nada, todos parecen estar ahí por estar.

Conclusiones: de casualidad vi esta extraña película que mezcla western + terror. Había que verla sí o sí. El resultado ha sido bastante desigual y aunque me entretuve viéndola, más que nada porque mezcla dos de mis géneros favoritos, la verdad es que el resultado es decepcionante… abstenerse si no eres muy fan de ambos géneros.




La niña de tus ojos



España, 1998; Duración: 121 min., Director: Fernando Trueba, Guion: Rafael Azcona, David Trueba, Carlos López, Manuel Ángel Egea, Música: Antoine Duhamel, Reparto: Penélope Cruz, Antonio Resines, Jorge Sanz, Rosa María Sardá, Santiago Segura, Neus Asensi, Loles León, Jesús Bonilla, Mirosláv Táborský, Karel Dobri, Johannes Silberschneider, Juan Luis Galiardo, María Barranco, Götz Otto, Karel Dobrý, Hanna Schygulla.
Premios:
1998: 7 Goyas, incluyendo mejor película y mejor actriz (Cruz). 18 nominaciones.
1999: Festival de Berlín: Sección oficial de largometrajes.
1999: Premios del Cine Europeo: Nominada a Mejor actriz (Penélope Cruz).
Género: comedia, drama, comedia dramática, cine dentro de cine.

Sinopsis: En plena guerra civil, un grupo de artistas españoles va a rodar una película de carácter folclórico a los estudios alemanes de la UFA nazi. El contraste ideológico entre españoles y germanos da lugar a situaciones conflictivas como, por ejemplo, el choque entre la protagonista, hija de un preso republicano, y el mismísimo Goebbels, jefe de la propaganda nazi del Tercer Reich.



Lo mejor: me ha encantado esa historia tan coral, tan llena de personajes dispares y llenos de personalidad. Vaya, que hasta yo que no soy muy fan de Penélope Cruz, me ha gustado su personaje. Ella está estupenda y guspísima. Pero con el resto de reparto igual, todos muy divertidos y carismáticos: Santiago Segura y su personaje gay, la genial Rosa María Sardá como una diva, Jesús Bonilla y sus gritos, Antonio Resines, Jorge Sanz… todos.
Además, la historia sabe aunar muy bien la comedia y el drama. Y el hecho de que este situada en pleno rodaje de una película, mezclando a actores españoles con alemanes, más las situaciones propias de cada país (Franco en un lado, Hitler en el otro. Los diferentes caracteres y formas de ser de cada país…) la terminan de redondear.
Y si me tengo que quedar con alguna escena, me moría de risa con Jorge Sanz cuando lo confunden con un judío y lo meten en un campo de concentración, y sale diciendo “con lo facha que yo era…”.
Vaya, que es una estupenda sátira, tanto del mundo del cine, como de los españoles de la época. Original y divertida.

Lo peor: al ser larga y muy coral, hay segmentos que puede hacerse más largos e incluso algunos chistes muy bastos y prescindibles, pero poco más que objetar…

Conclusiones: había oído muchísimo hablar de ella, pero con el estreno de una secuela y con una amiga que me dijo de ir a verla, pues decidí que primer había que ver la primera. Y mira, pensaba que no me gustaría, pero se terminó y se me pasó volando. Me divertí, me reí y la disfruté. ¡Así que estoy lista para la segunda!





Yo soy la revolución
(El Chuncho, quien sabe?)



Italia, 1966; Duración: 120 min., Director: Damiano Damiani, Guion: Salvatore Laurani, Franco Solinas, Música: Luis Enríquez Bacalov, Reparto: Gian Maria Volonté, Klaus Kinski, Martine Beswick, Lou Castel, Andrea Checchi, Spartaco Conversi, Jaime Fernández, Joaquín Parra, Aldo Sambrell, José Manuel Martín, Santiago Santos, Valentino Macchi.
Género: western, spaghetti western.

Sinopsis: La banda de El Chuncho asalta un tren y roba un cargamento de armas con la intención de vendérselas a los revolucionarios de "El General". Después de ayudar a los forajidos, un pasajero norteamericano se une a ellos y participa en sus ataques contra el ejército mexicano. Entre el Chuncho y el gringo se establece una extraña amistad.



Lo mejor: Gian Maria Volonté está genial como el Chuncho, ese villano revolucionario mexicano. El papel le va que ni pintado y él lo hace suyo. Le acompaña en papel secundario mi querido Klaus Kinski, interpretando a El Santo, el medio hermano de Chuncho. Un loco religioso que también pertenece a la revolución mexicana. Y Lou Costel (muy soso él) es el gringo que se infiltra en la banda.
Esta película forma parte de los spaghetti western que metían un toque político en sus cintas. En este caso, sobre la revolución mexicana y los americanos, además de tocar temas como el dinero y la corrupción de los ideales.
Muy buena estética, habitual del género. Dosis perfectas de violencia. Y una BSO interesante y llamativa.

Lo peor: su único pero es el actor Lou Costel, ejerce de un “villano” sin gracia y más soso que soso. Le falta la fuerza de un buen antagonista. Gian Maria Volonté está estupendo y los secundarios (como Klaus Kinski) igual, pero a él le falta esa fuerza y ese carácter propios del género. Costel no nació para el western…

Conclusiones: cuando te adentras en el mundo de spaghetti western, normalmente después de ver la magnífica obra de Leone, descubres que no todos eran como Sergio y que hay mucho muy malo suelto por el género. Pero también lo hay estupendo, y algunos de nivel parecido al de Leone. “Yo soy la revolución” es uno de esos ejemplos. Gian Maria Volonté siempre me ha gustado mucho, pero aquí es que está genial. Igual de bien su medio-hermano en la cinta, Klaus Kinski.
Si eres fan del género, no puedes perdértela.


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